Barril de Diógenes

…en búsqueda de un hombre justo

LA CORRUPCIÓN EN EL PERÚ

Publicado 347 days ago. — Opina!

Esta lacra o degradación social, no es nueva en el país, se remonta a la invasión española, quienes  trajeron estos vicios, taras y prejuicios de su régimen feudal. Lo terrible en nuestro país, es que día a día la corrupción va en aumento y lo más grave es que el pueblo la acepta, la estimula, se acostumbró a vivir con ella. Sabe que la clase política es corrupta, pero los apoyan y eligen, más aún, festejan y gozan hasta el paroxismo con el triunfo de los corruptos elegidos, casos concretos los apristas, fujimoristas y castañedistas. Esta situación es sui géneris, pues en el mundo, este tipo de delincuentes los meten presos de por vida o los ahorcan, pero en el Perú viven como reyes una vez terminado su mandato, viven como millonarios y  gozan de impunidad. Todo esto gracias a fiscales y jueces expertos en el arte del efugio y la “aceitada” ¿Pero porque en el Perú no se aplican estos métodos para terminar con la corrupción? Sencillamente, porque la clase política, la oligarquía y el poder económico no lo quieren, el sistema les permite y ampara todas las lacras y vicios sociales, especialmente la corrupción, los susodichos de ella dependen para hacer fortuna.

Antes del fujimorato la corrupción fue practicada por presidentes y allegados, exceptuando a  Don José Luis Bustamante y Ribero un demócrata lamentablemente rodeado de apristas, Belaúnde Terry con colaboradores que practicaron el contrabando, compraron barcos viejos, perdieron la página once (según dicen sustraída por Pedro Pable Kuczynski), caso muy especial fue Don Juan Velazco Alvarado sin mácula y revolucionario, de los demás no se puede decir lo mismo. Es necesario comprender que si la corrupción ha llegado a este nivel, es  porque nunca se quiso poner fin. La clase dominante la utilizaba en todas sus actividades, la usa para sobornar y obtener favores del estado, la mayoría de las fortunas que obtuvieron fue con esa práctica. Era tan común y notoria que don Manuel González Prada escribió: “El Perú es un organismo enfermo: donde se aplica el dedo brota el pus” actualmente, gracias a la constitución, al sistema legal y la clase política, la corrupción es tal, que si se mete la mano para ponerle fin se corre el riesgo de perderla  por contagio. Quienes pueden poner fin a éste mal es el pueblo organizado en un partido de nuevo tipo, que exponga claramente en su ideario: el cambio del sistema, la constitución de 1993, las leyes que los protegen. Liquidando el tálamo florido del poder económico, la clase política y los gobiernos corruptos en el cual hacen sus engendros corruptos, el pueblo estará en condiciones de edificar una nueva sociedad sin corruptos, ni delincuentes y sin explotación  de ningún tipo.

Desde que Alberto Fujimori impuso el “Consenso de Washington” en nuestro país y escapó con una fortuna de US $ 6,000 millones de dólares, los que le sucedieron en el gobierno no cambiaron el neoliberalismo corrupto. Muy por el contrario continuaron con él porque les permitía hacer fortuna con el cuento de la inversión extranjera en la minería y en obras de infraestructura económica o social en el en el país. Esto se manifiesta en la  trayectoria de: Alejandro Toledo, un profesional mediocre, con ingresos correspondiente al sector medio, es  elegido presidente y pocos años más tarde de terminar su mandato, sus familiares invierten millones de dólares en inmuebles ¿De dónde salió ese dinero? Sin duda fueron obtenidos por la corrupción en las obras entregadas a Odebrecht, al margen de otros negociados que deben investigarse. Alan García Pérez impulsó inversiones mineras con Contratos Ley favoreciendo a los inversionistas en todo, con el amparo del Art. 62º que dice: “… Los términos contractuales no pueden ser modificados por leyes u otras disposiciones de cualquier cosa…” Constitución de 1993, con éste artículo festinaron los intereses del pueblo, ¿Por qué hacían esto? Concretamente por la coima millonaria otorgada por los inversionistas que llegaba a ministros y presidentes. No darse cuenta de que un Contrato Ley está a favor del inversionista o es un cojudo o recibió coima, no hay medias tintas. En el gobierno aprista hay una serie de inversiones a “ojo de buen cubero” hay corrupción en todo: el arreglo del Estadio Nacional S/ 218 millones, el de Arequipa nuevo costó S/ 50 millones y es de mayor capacidad, la refacción de los colegios emblemáticos, allí hay S/ 1,251 millones como “despilfarro” “sobreprecios” de los cuales muchos apristas se han beneficiado, ni que decir en las obras contratadas con Odebrecht allí hay US $ 8,000 millones de dólares sobre los cuales los apristas tienen que responder. Mucho cuidado ellos se entregan a la justicia porque tienen jueces y fiscales infiltrados, por eso salen libres. En cuanto Ollanta Humala aparentemente “se le escapan las tortugas” pero con su pareja son los campeones del arte birlibirloque, parece que los negociados con Odebrecht marcan el fin de su actividad política igual que la de los otros, pero no se salvan de la cárcel. En cuanto el presidente Pedro Pablo Kuczynski sus declaraciones sobre las fechorías de Odebrecht, lo pintan como que tuviera “rabo de paja” sus declaraciones no es senilidad. No puede ser que el presidente de un país afectado por empresas delincuentes, no utilice el poder investido para defender los intereses de los peruanos y se dedique hacer declaraciones pueriles como las señala “El Comercio”:

  1. “No todo lo que ha hecho Odebrecht en el Perú es corrupto”
    27 de diciembre del 2016.
  2. “El Perú ha perdido casi todos los arbitrajes que ha hecho afuera”
    31 de diciembre del 2016.
  3. “Lo que va a pasar es que ya no va a haber ningún contrato con Odebrecht en el Perú 15  de enero del 2017.
  1. “Lamentablemente tienen esa tara de la corrupción, tienen que irse, se acabó” 24 de enero del 2017.
  2. “Odebrecht tiene derecho a vender sus proyectos”  30 de enero del 2017

Como se puede leer las declaraciones no corresponden a un presidente que tenga consciencia de lo suscitado, no hay decisión, fuerza moral, no tiene interés en recuperar, multar, confiscar bienes de las empresas comprometidas en la corrupción. Tampoco están ministros y presidentes presos  implicados en la corrupción. Lo desconcertante no solo son sus declaraciones, hace rato debió ordenar a la procuradora del estado embargar los bienes de éstas empresas. Es increíble que la parte afectada, el Perú, no cuente con la documentación de todo lo investigado por Suiza, Estados Unidos y el Brasil, somos el país que más sufrió con la corrupción, son US $ 18,305 millones de dólares que recibieron del Perú éstas empresas. Señor presidente, lo negociado por el fiscal es una suma ridícula. En otros países se multó, embargo, se confisco bienes y aquí se está esperando que desaparezca todo para recién cobrar. Señor presidente actúe o hay rabo  de paja.                                                                                                                                                                     

Escrito por Duilio De la Motta

viernes, 3 de febrero de 2017 a las 11:54 am

Publicado en: Política

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