Barril de Diógenes

…en búsqueda de un hombre justo

LA INVERSION EN EL PERÚ

Publicado 2 año, 347 days ago. — Opina!

Las inversiones son necesarias para el desarrollo económico de cualquier país, sean privadas o públicas. Pero no por ser necesarias los gobiernos deben suscribirlas a como de lugar con los inversionistas como sucedió en nuestro país.

Aparentemente es inexplicable que todos los “contratos ley” estén plagados de articulos lesivos al interes nacional, pero todos tienen su razón y obedecen un objetivo. Asimismo, la no publicación de estos contratos esconden algo sucio, sus autores temen la reacción popular, los aterra ser descubiertos como vende patrias. Como dijimos antes todos tienen una explicación, al presidente y sus ministros les interesa que ingrese el dinero de la inversión lo más rápido posible, para que la plutocracia haga sus negocios y a los autores de los “contratos ley” les chorree alguito.

En nuestra opinión los funcionarios que suscribieron esos contratos o comcesiones tuvieron la intención de perjudicar al país favoreciendo a los “inversionistas”. Ellos propiciaron el abuso, la impunidad, el envenenamiento del medio ambiente y la depredación de los recursos a cambio de algo. No por nada los gobernantes a través de la historia tejieron un sistema legal para proteger las “inversiones extranjeras”. Comenzaron con el apoyo a las inversiones españolas de hace 500 años prosiguieron con leyes y en la actualidad la constitución de 1993 les dá libre albedrío a los que invierten en la explotación de nuestros recursos naturales. Los famosos “contratos ley” son tan sagrados para los cancerberos que, prefieren mencionar a Dios cada vez que juran en vano, pero jamás tocar los “contratos ley” modificarlos es blasfemar, aunque los inversionistas pueden modificarlos cuando les de la gana. Deduzco que todos ellos parecen haber sido redactados por altos funcionarios que tuvieron las manos bien untadas con aceite coimero, solo así se han decidido insertar artículos tan lesivos y oprobiosos para el Perú.

Producto de esos “contratos ley” el Estado, en infinidad de juicios y reclamos no ganó uno solo debido a que los dueños de las inversiones tienen la constitución, la legislación, el poder ejecutivo, legislativo y judicial que los apoya. Por eso surge la necesidad de cambiar todo lo que impide nuestro bien, teniendo en cuenta que el sistema constituye la principal traba para limpiar y ordenar los “contratos ley” dentro de las normas internacionales. A esta desgracia de sistema se suma la defensa a capa y espada que hacen los apristas al capital extranjero, como lo demostró Jorge del Castillo y Juan Valdivia cuando plantearon en el Congreso de la República “el que denuncie por contaminación a una mina debe traer las pruebas” mientras se discutía la Ley del Medio Ambiente, ¿cree Ud. que un comunero del interior del país que apenas conoce la moneda y a veces no tiene para comer pueda viajar a la capital contratar ingenieros químicos y ambientalistas para denunciar a la mina que enveneno su chacra?. Sin duda alguna este agregado en la ley reporto muchos dividendos por que el envenenamiento es en todo el Perú. Entre corrillos se comenta “con ello los apristas ganaron la confianza de la plutocracia y permitió el triunfo a García Pérez en las elecciones pasadas” un presidente con pasado ignominioso. Este quehacer en el congreso no es patrimonio de apristas, los parlamentarios del Partido Popular Cristiano, castañedistas de Unidad Nacional y fujimoristas se pelean por “ganarse alguito” defendiendo los “contratos ley”. Véalos en el canal del congreso Nº 56 y escuche las peroratas de Bedoya, Castro, Menchola, Pastor, Mulder, Olluco Vargas, Raffo y otros. son cancerberos de la plutocracia y la corrupción, enemigos del cambio y de los intereses nacionales. Ni que decir de Alan García Pérez él se atrevió a garantizar económicamente a Doe Rum para su recuperación sin considerar para nada que esta empresa continúa envenenando el medio ambiente. Si se hace un estudio de las leyes tramposas siempre se encontrará juntos a miltantes de estos partidos.

Se puede afirmar que las inversiones en nuestro país nunca han beneficiado al pueblo, tampoco sirvieron para el objetivo que le asignaron los gobernantes cuando engatusaban al pueblo para obtener sus votos. El cacareo de que “trae beneficios al Perú” se torna en una falacia al hacer un repaso histórico de las inversiones en nuestro país. Por eso el cuento de la inversión que vociferan presidentes y ministros a los cuatro vientos nos es nada mas ni nada menos que un mito, pero si es un negocio para la plutocraciay los gobernantes somo se puede apreciar en pista a construir en el Callao-Ventanilla cuyo costo, segun denuncias de gente especializada se estima en 100 millones de dolares y el gobierno presupuesta en 512 millones dólares. ¿Chanchullo, coimas asalto al erario nacional?

Según los vende patria, “los que se oponen a las inversiones quieren seguir manteniendo la pobresa y el subdesarrollo en el Perú”, argumento por demás falaz. Todos los sectores populares apoyan y quieren las inversiones pero con transparencia, con discución pública, sin coimas ni prebendas, sin premios de puestos de trabajo con 15 mil dólares en el Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional o BID. Entiéndase bien, solo queremos que la basura política que nos ha gobernado y nos gobierna no continúe haciendo contratos entreguistas y lesivos a los intereses del Perú, menos regalando nuestros recursos naturales o lotizando la selva.

La historia da a conocer que desde hace 500 años se efectuaron “inversiones” en el sector minero y en otros rubros. Los primeros inversionistas fueron españoles cuyo “aporte al desarrollo del Perú” fue el exterminio del 50% de la población indígena debido a los trabajos forzosos en las minas de plata y oro. Cualquier cronista español puede dar fé de estos hechos. Siguiendo un rumbo parecido las concesiones entregadas por los gobierno de esa época para la explotación del salitre en Tarapacá solo sirvieron para enriquecer concesionarios y calmar la voracidad de capitalistas chilenos que no pararon hasta iniciar la ivasión chilena de 1879 al Perú y apropiarse las salitreras en la llamada “guerra del salitre”.

Los concesiones guaneras solo sirvieron para que ingleses, franceses y como siempre algunos peruanos saquearan y expoliaran esa inmensa riqueza. Para tener un criterio al respecto basta leer los escritos de Basadre que califica como “La falaz prosperidad del guano”.

Las inversiones en la pesca están orientadas a la conversión de la anchoveta en harina de pescado. Ocupamos el primer lugar en el mundo. Como se sabe la harina de pescado es para copnsumo animal, nunca se consideró orientar esa riqueza ictiológica hacia el consumo humano sabiendo que ocupamos los primeros puestos en pobresa y tuberculosis. Actualmente para fabricar un millon de toneladas de harina de pescado se utiliza un 30% de jurel, caballa, sardina, y otros peces. Si ese 30% se dedicara al consumo humano reportaría el doble de dinero de lo que ganan por la harina de pescado y también incorporaría al trsbsjo el triple de mano de obra de la que labora en la actualidad en esta industria. Como se puede apreciar las inversiones en la pesca no cumplen una función social si no depredadora como lo confirma la desaparición muchos peces y la de 60 millones de aves guaneras en el litoral. El pestífero olor que inunda Lima en la temporada de pesca es una pruba concreta de la contaminación del medio ambiente.

En cuanto las inversiones en petróleo y gas solo han beneficiado a los concesionarios. Sobre lo que fue la International Petroleum Company no merece perder el tiempo comentando sus ganancias y manejos políticos. En cambio si es bueno que se conozca a Petrotech, empresa extranjera que gana la concesión de algunos lotes, forman una empresa peruana para explotar la concesión y con ella se firma el gobierno el convenio. Se la descubre como autora de los petroaudios y Petrotech extranjera sin haber firmado nada con el gobierno peruano vende la concesión a un grupo colombo – coreano sin la aprobación del consejo de ministros como lo estipula el “contrato ley”. Hay otra empresa concesionaria que se le asignó lotes en la selva para la ectracción de gas y petróleo al Perú le dan el 5% de lo que extraen, 5 barriles por cada 100 para ellos, lo mismo sucede con el gas. La historia de estos chanchullos es muy larga sucia pero siempre están metidos los gobernantes.

Actualmente Alan García Pérez ha puesto de moda las inversiones en los minerales: cobre, hierro, plata, oro, plomo, etc. Todas tienen como objetivo extraer y depredar nuestros recursos mineros. No hay un solo inversionistas que se haya preocupado o comprometido industrializar estos minerales. Razonemos algo al respecto, los inversionistas que extraen cobre, nos preguntamos ¿han desarrollado alguna industria de cables o tubos utilizando el cobre que extraen? ¡No!. Las que extraen hierro ¿han construído una siderúrgica, quizas fábricas de motores o herramientas? ¡No!. Los inversionistas que extraen plata, oro ¿han desarrollado la orfebrería en el Perú? ¡No! Si se hubieran construído fábricas, siderúrgicas, orfebrerías etc. los precios de esos artículos fabricados en el Perú serían mucho mas baratos que en cualquier lugar del mundo y habrían promovido el desarrollo en el Perú. ¿La basura gubernamental de que desarrollo habla?

Alan García Pérez y sus ministros están desesperados por que se inicie la explotación de 31 proyectos mineros por un monto de $ 22,703 millones de dólares. Todos ellos con “contratos ley” donde no se les cobra el IGV en los primeros años, se les tiene que proveer energía eléctrica, se les tiene que construir vías de comunicación, se les tiene que habilitar espigones para los minerales. Bueno es muy largo de detallar las gollorías que se les da a los inversionistas. Además tome nota: 1.-Las vías de comunicación son para las minas, 2.- las nuevas centrales eléctricas que se instalen son para las minas, 3.- los muelles que se construiran son para las minas. Si todo el dinero que ingresa se gasta en infraestructura para la explotación de estas minas y la plutocracia es la que se beneficia construyéndola ¿Cuanto queda para modernizar la infraestructura económica y social del Perú? ¡Nada!. Esa es la triste realidad de las inversiones en nuestro país. Mientras tanto nuestro pueblo seguira sumido en la pobreza, en el atraso, en la insalubridad. Ya es tiempo de que todos los peruanos se preparen para el cambio, trabajemos por una democracia nueva y participativa. No a los gobiernos de la plutocracia y la corrupción.

Escrito por Duilio De la Motta

Domingo, 7 de junio de 2009 a las 11:18 pm

Publicado en: Economía,Política

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